El estreno polémico de L’Infermiera si diverte y el afiche censurado que hoy es pieza de culto
En 1960 se estrenaba L’Infermiera si diverte, la primera película protagonizada por Rosalba Rosso, quien con el tiempo se convertiría en una figura icónica del cine italiano. Desde su lanzamiento, la cinta generó intensa controversia, pero incluso antes del estreno ya era evidente que la joven actriz estaba destinada a sacudir los cimientos de la industria.
Pocos lo recuerdan, pero el afiche oficial de la película no fue el primero en diseñarse. El estudio encargado retiró una versión inicial por considerarla demasiado atrevida. Hoy, ese cartel censurado se ha convertido en una codiciada pieza de colección y constituye una clara muestra de la impronta audaz y distintiva que la que luego sería apodada “la Diva Roja del cine italiano” imprimió desde los inicios de su carrera.
A continuación, compartimos un fragmento de una entrevista exclusiva con Giorgio Ferranti, fotógrafo responsable del afiche censurado de L’Infermiera si diverte.
«Fue un duro golpe para todos»: ENTREVISTA CON GIORGIO FERRANTI, FOTÓGRAFO DEL AFICHE CENSURADO DE L’INFERMIERA SI DIVERTE
Por Lucia Brambilla – Lo Spettacolo Illustrato, 12 de mayo de 1978
Giorgio Ferranti, reconocido fotógrafo y diseñador gráfico, es el artífice del afiche original de L’Infermiera si Diverte, la polémica película protagonizada por Rosalba Rosso, cuyo cartel fue prohibido en más de doce países y reemplazado por otro de diseño menos provocador. En esta entrevista exclusiva, Ferranti revela detalles inéditos del detrás de cámaras de una de las imágenes más controvertidas del cine italiano reciente.
¿Cómo surgió la idea del afiche original?
El estudio tenía una película muy divertida entre manos, con intriga, comedia y un poco de pimienta. La fórmula típica de esa época. Buenos actores, locaciones hermosas y a Rosalba. Una fórmula ganadora. Había que vender eso. A la chica del momento en su primer protagónico. Todos tenían grandes planes para la Rosso. Aunque nadie esperaba que ella tuviese los suyos…
¿Cómo describiría la composición final del afiche censurado?
En el afiche original se podía ver a Rosalba tendida sobre una cama, mirando directamente a cámara con esa cofia de enfermera. Parecía estar desnuda, aunque en realidad llevaba una ropa interior color piel, y solo se dejaba entrever una parte del busto. Era una sugerencia, no una exposición. Detrás de ella, Vittorio Salieri, interpretando al mafioso Nino Marchese, aparecía de pie, con una expresión de sorpresa.


Viendo el afiche final de la película no parece haber mucha diferencia entre ambos.
Si y no. En muchos aspectos, el afiche que finalmente fue distribuido en las salas de cine es más explícito que el censurado. La diferencia está en la actitud. En el cartel prohibido, Rosalba está irradiando seguridad, con una mirada calma. Ella está jugando a otro juego. Me gusta ver ese primer afiche y luego ver cómo construyo su carrera. Ella ya lo tenía todo planeado. Pero claro, en 1960, eso era demasiado. Creo que los ejecutivos censuraron eso.
¿Cómo fue trabajar con Rosalba Rosso en esa sesión?
Ella era magnética. Hicimos todas las fotos en cuatro horas. Ya en esos primeros años manejaba su cuerpo como una cirujana. Controlaba sus poses desde el arqueo de las cejas hasta como extendía su dedo meñique. Era un placer verla posar.
Y en los descansos (Sonríe y hace una pausa) nos ametrallaba con preguntas técnicas, que el lente, que las luces, que el encuadre. Al final del día, cuando nos estábamos yendo, la vi sentada en un rincón escribiendo en su libreta. Hablando consigo misma en dialecto.
¿Cómo recibieron la noticia de la censura?
Fue un duro golpe para todos. El equipo había quedado muy contento con el primer afiche, pero el estudio siempre tiene la palabra final. Para el segundo afiche tuve que viajar por todo el país para hacer las fotos. Arreglé con Vittorio y Matteo de encontrarnos en Florencia para hacer algunas tomas. Rosalba estaba en Bari. Viajé en auto y en tren con todo su vestuario para tener opciones, fue una locura. En cuanto le comenté el problema a Rosalba, ella supo cuál había sido el “problema”. Ella sugirió la nueva pose y el tono. Recuerdo que cuando se iba, me dijo “¡Qué aprovechen ahora!”
Reseñas
⭐⭐ — Más estilo que sustancia
Por Giorgio Santoro, en Critica Cinematografica
Rosalba Rosso tiene presencia, eso no se discute. Pero en L’Infermiera si diverte se la desperdicia en guiños cómplices y escenas que hoy parecen atrevidas, pero mañana serán olvidadas. Una joven con futuro, sí… pero esta no es su película.
⭐⭐⭐ — Entretenida, pero desigual
Por Aldo Bellini, en Spettacolo Settimanale
La trama cojea, los diálogos a veces se pierden en lo trivial, pero entonces aparece Rosalba Rosso, con su vestido blanco y sus ojos de gata, y todo vuelve a tener sentido. Una lástima que el guion no esté a su altura; ella merecía algo más duradero.
⭐⭐⭐⭐½ — Una estrella nace entre risas y secretos
Por Elena Marini, en La Settima Arte
Hay películas que uno ve y olvida, y otras que uno recuerda porque marcan el instante en que una actriz se convierte en leyenda. Rosalba Rosso, con su Angela Maresca, no interpreta: habita la pantalla. Qué dulce y qué peligrosa… ¡Qué promesa para nuestro cine!
⭐⭐⭐⭐⭐ — Brillante debut
Por Marcello De Luca, en Cinema Oggi
En una primavera donde el cine italiano parecía repetirse, llegó ella: Rosalba Rosso, fresca como el viento del sur, con una sonrisa que desarmaba y una mirada que conspiraba. L’Infermiera si diverte no es solo una comedia; es el bautismo de una estrella que, como el buen vino, promete envejecer con gloria.
DIVA EN ROJO
Conocé la vida de Rosalba Rosso a través de su filmografía. Estrella del cine italiano a lo largo de tres décadas. Recorré la trayectoria de esta figura icónica del cine internacional, desde sus inicios en el mundo del modelaje hasta su consagración como directora y guionista de clásicos del fantaterror europeo.




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