Un repaso por las caras de la historieta argentina.
La historieta argentina posee una riqueza extraordinaria de estilos, temáticas y personajes. Este proyecto nació como una excusa para volver a descubrir ese universo y reencontrarme con muchas de las figuras que marcaron su historia, tanto las más conocidas como aquellas que merecen ser recordadas con mayor frecuencia.
Cada ilustración está acompañada por una breve reseña, un pequeño homenaje que busca despertar la curiosidad e invitar a seguir explorando nuestro patrimonio historietístico.
No encontrarás un recorrido cronológico ni un ranking de importancia. Los personajes aparecen en el mismo orden en que fueron llegando a este proyecto: el orden caprichoso y sincero de las cosas que uno hace por el simple placer de hacerlas.

Nippur de Lagash es una figura emblemática en el mundo de la historieta argentina, un personaje que ha trascendido las páginas para convertirse en un ícono cultural. Creado por Robin Wood y Lucho Olivera, Nippur de Lagash hizo su primera aparición en la revista D’Artagnan n.º 151 en 1967, publicada por la Editorial Columba. La última publicación del aventurero tuerto se registró en octubre de 1998, como suplemento de la revista Skorpio nº 281, cerrando así un capítulo importante en la historia de la historieta en Argentina
La serie se ambienta en la antigua Sumeria del III milenio a.C., donde Nippur, nombrado así por la ciudad de Nippur, emprende un exilio forzado de su ciudad natal, Lagash, tras una traicionera invasión. A lo largo de sus aventuras, Nippur se encuentra con una variedad de personajes históricos y mitológicos, desde ayudar a Teseo de Atenas a vencer al Minotauro hasta enfrentamientos con los hititas y un amor imposible con la princesa egipcia Nofretamón.
Las historias de Nippur de Lagash son conocidas por su rica narrativa y su profundo desarrollo de personajes. La serie aborda temas de lealtad, honor y la constante búsqueda de justicia en un mundo regido por la espada y la ley del más fuerte. Las aventuras de Nippur lo llevan a través de diversas culturas y civilizaciones, reflejando la complejidad del Creciente Fértil y la revolución neolítica.

Bárbara es una increíble serie de historieta argentina de ciencia ficción, creada por el guionista Ricardo Barreiro y el dibujante Juan Zanotto. La serie se publicó inicialmente en la revista Skorpio desde 1979 hasta 1983, y se ha convertido en un clásico del género en Argentina. La trama se desarrolla en un futuro posapocalíptico donde la Tierra ha regresado a un estado primitivo, con la humanidad reducida a pequeños clanes que viven en reservas, sin ciudades ni avances tecnológicos. Los personajes principales incluyen a Bárbara, quien da nombre a la serie y que para mí es la viva imagen de Moria Casan. Ella habita en lo que fue Buenos Aires. Su aventura comienza al resistirse a las tradiciones opresivas de su clan, lo que la lleva a emprender un peligroso viaje fuera de los límites de su aldea. A lo largo de la serie, Bárbara lucha contra la sumisión impuesta por los sacerdotes de ‘la Bestia’, un ser mortífero que aterroriza a los clanes con sus ataques. La narrativa de Bárbara es rica y compleja, explorando temas de libertad, resistencia y la lucha por la supervivencia en un mundo hostil.

Tras una catastrófica nevada tóxica que extermina a gran parte de la humanidad, Juan Salvo, el Eternauta, y un grupo de supervivientes que luchan contra una invasión alienígena. A través de un relato de resistencia y camaradería, los personajes enfrentan desafíos y peligros en un mundo transformado por la tragedia. Juan Salvo es un hombre de familia que se ve envuelto en una invasión extraterrestre catastrófica. Su ingenio y valentía lo convierten en un líder natural en la resistencia contra los invasores. Elena, su esposa, y Martita, su pequeña hija, serán la base y el apoyo emocional del protagonista en los momentos más oscuros de esta odisea. Favalli, el mejor amigo de Juan y profesor de física, aporta su inteligencia y conocimientos científicos para combatir a los extraterrestres. Los Manos, uno de los principales antagonistas, son quienes lideran la avanzada de cascarudos. Estos personajes tienen un diseño tan icónico que desde su primera aparición quedan grabados para siempre en la memoria del lector. «El Eternauta» fue creada por el guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López. Publicada originalmente entre 1957 y 1959 en la revista «Hora Cero Semanal».
La influencia de «El Eternauta» se extiende más allá de las fronteras de Argentina, siendo una pieza clave en la historia del cómic mundial. La obra ha sido reeditada en numerosas ocasiones, adaptada a otros medios y continúa siendo un referente en la ciencia ficción y la narrativa gráfica. La combinación del guion introspectivo de Oesterheld y la expresiva ilustración de Solano López creó una experiencia de lectura a la vez entretenida y reflexiva, que invita a los lectores a cuestionar la realidad que los rodea y a considerar las implicaciones más profundas de la acción humana y la resistencia en tiempos de crisis.

La escena de la historieta independiente en Argentina es colorida y abundante. Claro, hay que saber buscarla. Pero, para quien tenga la voluntad, las historias están ahí. Dicho esto, se debe reconocer que por el contexto, estos cómics suelen tener un gran enemigo: la constancia en el tiempo. Son contadas las publicaciones que sobreviven más allá de la quinta entrega. Menos que menos, la décima. El personaje que hoy nos ocupa participa en una de esas historietas que pueden colgarse la medalla de haber roto el techo de las diez publicaciones.
Stroke bien podría compartir pantalla con las leyendas del cine de acción de los años ochentas. En las páginas de JOBS, título donde este luchador retirado es coprotagonista, se esgrime con orgullo ese descaro hiperbólico tan propio de aquella década.
Ahora tocaría una breve reseña de la vida del autor y hablar un poco más sobre la serie. Pero, en esta oportunidad, tenemos la fortuna de contar con esa info escrita en primera persona:
Palabras del autor
«Mi nombre es Gaston “Gasti” Latorre y soy creador autogestivo de historietas e ilustrador. Lector de cómics desde West Coast Avengers nro. 44. A partir de ese momento quise conocer más y más. De esta forma comencé a copiar escenas, imitando artistas de la época que aún me sorprenden (John Byrne, Todd McFarlane, Jim Lee, entre otros). Sin embargo, nunca me lo tomé en serio. Años más tarde decidí hacerlo formal y así en el 2014 ingresé a Da Vinci al curso de historieta, el cual me permitió no solo empezar con pequeñas contribuciones/ilustraciones, sino hoy por hoy poder publicar y tener mi propio fanzine independiente y autogestivo, Jobs , el cual va por el #10 (con el 11 y el 12 en Pre y Postproducción). Y Jobs cuenta las aventuras de estos dos personajes (un motoquero impulsivo, Biker, y un gigante egocéntrico y retirado luchador llamado Stroke), quienes tratan de buscar trabajo como superhéroes. Pero cada número que pasa, todo se ha salido de control, al punto de tener aventuras a nivel calle, cósmicas o inclusive en otras dimensiones.»

Es bastante fácil disfrutar de una historieta dibujada por el gran Carlos Meglia, más aún si está impresa en blanco y negro. Donde nada te distrae del trabajo de línea, de los fondos detallados y de la estilización de la figura humana. La cosa se completa con guiones que gritan cine de clase B por todas partes a cargo de Carlos Trillo. Así, Cybersix es una garantía de entretenimiento muy bestia.
La serie, que comenzó a publicarse en 1993, narra las aventuras de un ser sintético que lucha contra las fuerzas oscuras de su creador, el Dr. Von Reichter. Acá se mezclan sin ningún miramiento clichés del género superheroico con toques de ciencia ficción absurda, desnudos, gore y secuaces genéricos que incluso llevan antifaces negros ¡Ah, sí! y una pantera. «Say no more».
Habiendo leído las historias de Cybersix, uno jamás imaginaría que hubieran intentado llevarla a la tele, pero así fue. Allá por 1995 Carolina Peleritti y «El negro» Fontova, una como protagonista y el otro como antagonista, participaron de aquel proyecto. Para sorpresa de nadie, la cosa no fue muy bien. Recrear el mundo que ofrecían las revistas con los presupuestos de la televisión argentina era algo imposible.
En el 99 llega un segundo intento de llevar al personaje a un medio audiovisual. Esta vez con mejor suerte. Una animación en capítulos que cumple su cometido con creces. Eso sí, y era de esperar, la cosa está diluida. Digamos que si las historietas son +18, la serie es PG-13, como mucho.
Para mí, en este caso, la mejor versión del personaje y de todo el mundo que la rodea está plasmada en el medio que la vio nacer.

Miyamoto Musashi
Una historia clásica en todos los sentidos. Hernán, autor integral de esta obra, demuestra un acabado conocimiento del género y se enfoca en contar una historia atrapante. Un gran narrador que no se pierde en vueltas innecesarias. El formato de tira apaisada que limita mucho a la hora de pensar las viñetas le sirve a él para mantener un ritmo dinámico.
El dibujo gana en solidez a medida que avanza la historia y los fondos suman detalles. Incluso da toques de color que se alejan de lo descriptivo y lo usan como acento del clima de la escena.
Palabras del autor
«Habitualmente me defino como un dibujante de historietas que tiene que laburar de otra cosa». Es decir que mis mejores horas del día no se las puedo dedicar al dibujo, pero ahí vamos igual cuando se puede, intentando sacarle provecho al tiempo que queda, tratando de optimizar procesos para que rinda y siempre tratando de aprender un poco más. En cuanto al personaje de Musashi
es la resultante de un despertar de la curiosidad que se fue transformando en investigación casi sin querer y cuando me di cuenta tenía un montón de material guardado sobre el Japón feudal, los samuráis famosos que transitaron la época y las costumbres que me pedían a gritos que haga algo con él. Así nació la idea de acompañar a Musashi en sus duelos y aunque, en pos de tener una historia más atractiva, me alejé un poco de la realidad de los hechos, creo que salió algo lindo. Esta historia fue saliendo principalmente como un webcómic y terminó siendo un libro que se publicó en España solamente.»

Este personaje de historieta argentino, creado por Rafael Curci en guiones y Marcelo Basile y Tomás Coggiola en dibujos, debutó en 1999 con la publicación autoeditada «Mikilo El retorno de un mito». La obra no solo presentaba el origen del personaje, sino que también se sumergía en el rico folclore argentino a través de sus historias.
Mikilo es más que una simple creación; es una ventana a los mitos y leyendas del país, un rescate de las narrativas que forman parte del acervo cultural de la nación. La serie comenzó con la novela gráfica «El retorno de un mito» y continuó con una miniserie titulada «Patagonia», que ocupó los tres primeros números de la revista lanzada por Tridente Comics en julio de 2000.
La serie ha contado con la colaboración de distintos autores que han aportado ilustraciones y narrativas, enriqueciendo el universo de Mikilo. En 2003, una segunda entrega en formato de novela gráfica llegó a los lectores, conteniendo varias historietas e ilustraciones que involucraban a los creadores originales y a nuevos artistas como Sergio Ibáñez, Castellani, Alcatena, Solano López, Meriggi, Olivetti y Greco, entre otros.
Más recientemente, a 20 años de su primera aparición, Mikilo regresó a las bateas de las comiquerías y librerías con el «Mikilo Integral Vol.1», editado por el sello Comic.ar. Este volumen recopila las primeras aventuras del personaje, incluyendo la saga «Patagonia» y otras historias como «El señor de los pájaros» y «La ciudad encantada y el rocío», manteniendo el orden de la edición original y presentando las ilustraciones de las tapas a color.
Mikilo no es solo un personaje de historieta; es un emblema de la identidad argentina, un héroe que lleva consigo la esencia de los relatos ancestrales y los presenta a nuevas generaciones. Es un testimonio de cómo la cultura popular puede ser un medio poderoso para la preservación y difusión del patrimonio cultural de un país.

«Borderline» es una obra maestra del cómic argentino, creada por el guionista Carlos Trillo y el dibujante Eduardo Risso. Publicada por primera vez en 1994, esta serie de ciencia ficción postapocalíptica nos sumerge en un mundo devastado donde la humanidad lucha por sobrevivir en medio del caos y la desesperación.
La historia sigue a Lisa, también conocida como Crash, una agente de élite en un mundo dividido por dos organizaciones rivales que controlan lo que queda de la civilización. Lisa es una figura compleja y fascinante, marcada por su pasado y sus relaciones con otros personajes clave, como Emil, también conocido por su alias Ten Year o Blue. Su lucha interna y su determinación la convierten en una protagonista inolvidable en este oscuro y retorcido universo.
El arte de Eduardo Risso es simplemente impresionante. Su dominio del blanco y negro es absoluto. Con la mínima cantidad de información te pinta un mundo vasto y decadente. Es el día de hoy que recuerdo abrir las páginas de esta historieta que había conseguido en un kiosco de diarios para enfrentarme a la patética figura de un joven mutilado. Llevaba una camiseta de Argentina, apoyaba su peso adolorido sobre dos muletas viejas y tenía la mirada vacía. ¡Admirador instantáneo!
Si sos fanático de las historias post-apocalípticas y disfrutás de un buen cómic con personajes bien desarrollados y un arte excepcional, «Borderline» es una lectura obligada.

Anita, la hija del verdugo, tiene un fondo de paladar para las películas ocheteras de clase B de espada y brujería. Vale decir que varias de esas joyas fueron filmadas en Argentina. Un mundo abierto, definido con la mínima cantidad de elementos posibles, es terreno fértil para la aventura. Todo, desde mutantes, demonios, monstruos hasta máquinas imposibles, parece pertinente dentro de esta historia. La protagonista, una implacable asesina, se suma a la venerada tradición de pelirrojas fatales que tiene el cómic. El dibujo de Juan Bobillo es bellísimo. Tiene un pie en la mímesis detallada y el otro en la expresividad estilizada. El guion es contundente, aparece donde tiene que aparecer y deja el resto del camino para la acción.

Creado por Tato Dabat y Guillermo Grillo en los guiones. Edu Molina está a cargo de los dibujos. Este personaje nace a partir de lo más sórdido de la historia nacional. Juancho fue una de las tantas víctimas de los vuelos de la muerte. Uno de los tantos que la despreciable dictadura eclesiástica, cívico-militar, supo instrumentar. Arrojado a la muerte en un lago contaminado. En lugar de morir, mutó en un monstruo salvaje y resurgió en los años noventa con solo vagos recuerdos de su vida anterior. Ahora vive en una villa miseria y lucha contra exmilitares, policías corruptos, líderes mafiosos y cualquier persona que intente aprovecharse de los pobres.
Animal Urbano se caracteriza por su fuerza sobrehumana y su apariencia monstruosa. Habla con frases cortas y una voz profunda, y a menudo se muestra desnudo en el cómic, lo que resalta su naturaleza salvaje.
El arte de la historia, un blanco y negro crudo, mejora página a página. Gana en dinámico y dramatismo en cada aventura.

Morocho, carismático y un poco chanta. Como Sandro tiene un nombre legal, César Renzi, que nadie usa.
Renzi, noble veneciano del siglo XVI, es traicionado por su mejor amigo, apuñalado y arrojado al canal de Venecia. Sobrevive, pero es capturado por turcos que lo esclavizan y lo rebautizan como Dago, por la daga que llevaba en la espalda.
A lo largo de su vida pasa por múltiples etapas: esclavo, guerrero, diplomático, amante de reinas y conspirador. Su historia está marcada por la venganza, la ambición, y una constante lucha entre el poder y la redención.
Participa en eventos históricos como el Saqueo de Roma (1527) y se cruza con figuras como Barbarroja, Francisco I de Francia, e incluso Drácula
El personaje aparece por primera vez en Nippur Magnum Todo Color n.º 1, publicado el 23 de junio de 1981 por Editorial Columba en Argentina.
Fue creado por el guionista Robin Wood y el dibujante Alberto Salinas, ambos figuras clave del cómic argentino.

